Tierra roja y cielos estrellados, La Tatacoa

San Agustín se quedo con grandes recuerdos, aprendizajes y con una parte de mi trípode que perdí en el Parque Arqueológico. Nuestro siguiente destino era el Desierto de La Tatacoa, famoso bosque seco conocido por sus noches estrelladas. Perder la oportunidad de tomar fotografías nocturnas no era una opción, así que tuvimos que realizar una parada forzosa en Neiva, capital del departamento de Huila, en busca de un repuesto para el trípode.

Después de la tranquilidad y la amabilidad de la gente en San Agustín, Neiva fue un poco impactante. Las calles repletas de gente, los carros, la bulla, el desorden; advertencias sobre su inseguridad;  la frialdad de la gente que solo nos veía con cara de extraños, como sí no entendieran que hacían dos turistas en si ciudad, nos hicieron extrañar el ambiente de pueblito que tanto amamos.

23768753_10159498733720431_873602916_o

Después de recorrer varias calles y centros comerciales de Neiva estábamos a punto de darnos por vencidos, cuando en una isla de fotografía compartimos nuestro idilio con un cachaco (bogotano). Enseguida se contactó con un amigo, quién para mi suerte, tenía justo la pieza que necesitaba, probablemente la única en Neiva. Ahora sí estábamos listos para La Tatacoa.

Los días de viaje son nuestros días negros en cuanto a presupuesto. El costo de transporte en Colombia es bastante alto considerando la calidad de carreteras y servicio, así que para no salirnos tanto de presupuesto, decidimos que los días de movilización nos alimentaríamos solo de frutas. Encontramos un puesto en el Parque Principal en donde desayunamos una mezcla de deliciosas frutas que lograron llenarnos de energía para iniciar el viaje.

En la estación de buses de Neiva, nos subimos en la única camioneta que hacia el recorrido hacia el desierto. El otro pasajero era Alex, un chico inglés que estaba viajando solo por Suramérica. Después de una larga conversación hasta llegar a Villavieja, decidimos continuar nuestro viaje juntos. Tomamos un tuk tuk y nos dirigimos hacia nuestro final y muy esperado destino.

23768963_10159498733800431_408809476_o

El paisaje árido rojizo, decorado con diferentes especies de cactus, cabras y aves nos recibió con un calor inclemente. Nuestro chofer nos dejó instalados en uno de los pocos hoteles del desierto en donde había la posibilidad de quedarse en hamacas.

 

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Esperamos a que pase un poco el sol, y salimos a perdernos en la belleza de las lomas de tierra árida rojiza que te transportaban a otro planeta. Compartimos nuestras apreciaciones, desde que se parecía a un paisaje de los vaqueros del Lejano Oeste, hasta que se asemejaban a la superficie de Marte, cada uno se llevó consigo su propia interpretación del maravilloso Desierto de La Tatacoa.

Captura de pantalla 2017-11-19 a las 10.41.33 p.m.

La ruta estaba delimitada para evitar dañar las lomas que debido a que no es un desierto común y corriente, es un bosque seco, en el que no es tan inusual que llueva. La humedad del desierto hace que el paisaje sea mucho más vulnerable a transformaciones. Debido a que secciones de la ruta que estaban bastante húmedas, se formaban lo que interpretamos como pequeñas arenas movedizas que casi se quedan con nuestros zapatos.

23769954_10159498734180431_1822847098_o

Después de hora y media terminamos el sendero en un mirador que nos regaló un atardecer perfecto que pinto el cielo y el desierto de colores provocativos y profundos que dieron al paisaje un aire sublime. Deleitamos nuestros ojos y cámaras y nos preparamos para tomar las fotografías de el cielo nocturno.

Captura de pantalla 2017-11-19 a las 10.44.00 p.m..png

Nunca había tomado fotos de estrellas, así que antes de que oscurezca comenzamos a prepara la cámara para realizar las primeras pruebas… Durante una hora no logre capturar ninguna foto digna de publicación, pero tuvimos la oportunidad de estar solo los dos en medio del desierto, en una obscuridad total con un cielo repleto de estrellas. Nos fundimos con el paisaje, nos perdimos en la oscuridad y en el cielo, buscando constelaciones e intentando contestar preguntas que la infinidad y el misterio del universo ha despertado siempre en los seres humanos.

Captura de pantalla 2017-11-19 a las 10.46.07 p.m..png

Después de varios intentos y cambios de batería, por fin logré identificar el inconveniente y pude capturar mis primeras fotos de estrellas. No son las mejores, pero de ahora en adelante perfeccionar esta técnica será una excusa más para alejarnos de ciudades, de las luces artificiales y contaminación visual. Será la excusa perfecta para perdernos en la oscuridad y silencio de la noche, en donde tal vez encontremos respuestas a algunas de nuestras preguntas.

Captura de pantalla 2017-11-19 a las 10.48.12 p.m.

El misterioso Pueblo Escultor

Para entender la sincera energía de San Agustín y el carácter de sus complejos arqueológicos es preciso describir primero donde esta asentado este colonial municipio del departamento del Huila. La Estrella Fluvial de Colombia, como se describe al Gran Macizo Colombiano, es donde emergen los principales ríos de este formidable país. En esta compleja y rica geografía de picos, nevados, cerros, volcanes y páramos, considerada Reserva de Biósfera por la UNESCO por ser de las principales fuentes de agua de Colombia, nace el río Magdalena. Este atraviesa Colombia de sur a norte con más de 1500 Km. de curso hasta desembocar en el Caribe, ocupando el 24% del territorio continental, alimentando a 11 departamentos, dando vida al 80% de la población colombiana y produciendo el 85% del PIB nacional.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

Es precisamente dentro de este gran nudo montañoso andino donde diversas sociedades ancestrales desarrollaron múltiples formas de pensar, habitar y organizar su entorno natural desde hace más de 6000 años atrás. Esta área también ha sido escenario de intercambios entre grupos humanos asentados en lejanas y disímiles regiones y geografías. Prueba de esto son los hallazgos de antiguas redes de caminos y escritos de cronistas que registraron las aventuras de los desplazamientos de sociedades ubicadas en la región andina (norte de Ecuador), las tierras bajas del Pacífico, el altiplano colombiano, el piedemonte amazónico y las bajuras amazónicas. A pesar de su quebrada topografía grupos humanos recorrieron el Macizo y poblaron este importante espacio del continente Americano.

OLYMPUS DIGITAL CAMERA

CONOCER PENSAR HABITAR CONECTAR

Largos procesos de experimentación e interacción permitieron a los antiguos pobladores transformar y adaptarse a este medio natural. Se han encontrado evidencias de construcción de terrazas de cultivo, vestigios de acueductos y sistemas de drenaje para aprovechar recursos agrícolas, así como impresionantes montículos funerarios, tumbas y monumentos que no se sabe a que orden pertenecen.

Captura de pantalla 2017-11-12 a las 11.29.20 a.m.

El Parque Arqueológico de San Agustín, Patrimonio de la Humanidad es impresionante. Vestigios monumentales de estatuas, relieves y sarcófagos tallados en piedra fusionan a la Amazonía con los Andes, el supra e infra mundos, lo existente y lo extraordinario. Las imágenes de estatuas y monolitos dan la impresión de guardianes y centinelas donde la fantasía revolotea y uno se pregunta si el consumo de psicoactivos en necesario.

Talladas, golpeadas y esculpidas por sociedades sin instrumentos metálicos el trabajo alcanzado podría producir hasta perturbación.

Captura de pantalla 2017-11-12 a las 10.33.14 a.m.

Completamente encapsuladas en el tiempo, y fuera de su contexto real y cultural que les daban verdadero significado, la ferocidad, agresividad y poder de las estatuas de piedra parecería que en cualquier momento cobrarían vida. Algunos monolitos son sorprendentemente realísticos como la famosa representación de un águila o búho con una serpiente entre su pico y sus garras; pero la mayoría son visiones de transformaciones donde el jaguar y el chamán son los íconos dominantes. Los felinos muestran su poderío dominando a los hombres, o donde seres se transforman o mutan a felinos. Seres con garras, ojo saltones o rasgados, y prominentes y afilados colmillos están presentes en la estatuaría de San Agustín. Figuras de personajes que combinan rasgos humanos y animales; felinos, monos, lagartos, aves, reptiles, peces, roedores, anfibios relacionan la importancia del ambiente natural con la cosmovisión sobre el origen de la vida, de individuos poseedores de conocimientos extraordinarios, saberes ancestrales, e incluso la muerte, el cosmos y el más allá.

This slideshow requires JavaScript.

La reflexión del registro que dejaron estos enigmáticos habitantes escapan la comprensión de nuestras realidades. Divinidades, imágenes del demonio, hombres en trance, sacrificios, son pocas de las interpretaciones que podemos en la actualidad aceptar.

Más de 500 estatuas han sido identificadas, clasificadas y protegidas hasta el momento por el gobierno colombiano en un gran esfuerzo de proteger su patrimonio. Esta compleja iconografía fue la realidad del pensamiento de las comunidades indígenas ancestrales sobre hombres de conocimiento, sus facultades para relacionarse con el medio natural, su comunicación y conexión con los animales y su actuación con fuerzas sobrenaturales. Todas las estatuas parecen desempeñar diferentes funciones, algunas enterradas en tumbas, otras dispuestas como custodios en recintos espirituales y ceremoniales, otras como acompañantes, incluso como columnas. Aunque similares, cada estatua es original e irrepetible. La diversidad de rostros, manos, ojos, bocas, vestimentas, gestos, peinados, posiciones, e incluso colores demuestran la complejidad del pensamiento de este gran pueblo escultor.

Quién fue este pueblo?

De dónde llegaron?

A dónde se expandieron?

Cómo surgió su pensamiento?

Compartieron experiencias con otros pueblos ancestrales de otros continentes o universos?

Porqué y cómo desaparecieron?

Entender como cambian las sociedades a través del tiempo es fundamental para entender nuestro futuro.

 

Blog at WordPress.com.

Up ↑