Barú, la cima de Panamá

Captura de pantalla 2018-03-18 a las 8.22.44

Como muchos atractivos que han brotado en nuestro camino, el gran volcán Barú se presentaba como todo un enigma. Habíamos escuchado de todo, y no sabíamos realmente que esperar. Decidimos acudir a operadores turísticos en busca de aclaración. Salimos más confundidos todavía. El costo por persona por subir caminando con un guía era 80$, y según nuestros informantes la única manera de hacerlo ya que era prohibido ingresar sin guía debido a su dificultad. No tenía sentido. Carros 4×4 llenos de turistas subían por el camino hasta la cumbre. ¿Que tan difícil podía ser?

Captura de pantalla 2018-03-18 a las 8.21.53

Con la confianza de dos ecuatorianos que tienen algo de experiencia en montaña (uno más que otro) y considerando que con una altura de 3475 msnm el volcán es un poco más alto que la ciudad en la que crecimos, decidimos ver por nosotros mismos cual era la realidad del volcán más alto de Panamá. El guarda parques nos recibió a las 5:30am con una motivadora sonrisa, nos registró y nos deseó buena suerte. Una vez más volvimos a probar que no hay como confiar en la información turística, sobre todo cuando hay interés económico de por medio.

Captura de pantalla 2018-03-18 a las 8.22.19

Y así, con energías recargadas, un espectacular amanecer y felices por no habernos rendido, decidimos comenzar a caminar, y ver a donde y hasta donde nos llevaban nuestros pasos.

Captura de pantalla 2018-03-18 a las 8.24.08

Caminamos, caminamos, vimos un majestuoso Quetzal (ahora sí los dos), seguimos caminando, desayunamos una deliciosa bola de avena (nueva y poderosa receta), volvimos a caminar, y así de repente se cumplieron los 13 km. Habíamos llegado a la cumbre de Barú, a la cumbre de Panamá, que olía a páramo ecuatoriano.

Captura de pantalla 2018-03-18 a las 8.27.29

Disfrutamos de ese momento tan especial que te regala la cumbre, ese sentimiento de libertad, de silencio, de pureza, de alivio y sobre todo de paz.

Captura de pantalla 2018-03-18 a las 8.24.27

Hasta ese momento, la dificultad de la expedición nos había parecido bastante moderada, requiere un esfuerzo físico bastante grande, pero el camino hasta la cumbre fue relativamente bueno. No nos esperábamos que la dificultad se encontrara en la bajada. Debido al tipo de suelo de roca suelta tipo ripio era imposible bajar con el efectivo semi-trote. Debías ir lento y con freno de mano, dos palos que encontramos en el camino nos sirvieron de soporte y nos salvaron de varias y probablemente dolorosas caídas.

Fue eterno. Llegamos exhaustos pero felices de cumplir con nuestra primera cumbre del viaje, y muy agradecidos de tener una casita cómoda y caliente en la cual cobijarnos de los indomables vientos descendientes del ya lejano Barú.

 

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

Blog at WordPress.com.

Up ↑

%d bloggers like this: