Tayrona Parte 1, La llegada

Colombia espera recibir 7 millones de turistas este 2018. Ahora que esta “finiquitado” el conflicto armado pone a prueba su competencia política y turística.

Estábamos en búsqueda de aventura, como describen a este gigante país, y la íbamos a encontrar.

Entramos al sector del Calabazo, a las 3 pm después de una ajetreada mañana en Santa Marta. Tan atosigada fue nuestra mañana por los problemas tecnológicos de nuestra computadora que nos urgía resolver (inclusive hasta la fecha) que casi nos vamos y regresamos de Barranquilla esa misma mañana. Se reconoce el camino a Tayrona por este “off the track – no gringo Trail” preguntando en la carretera y guiados de un deteriorado y escondido cartel de madera que algo-algo daba información. Continuamos hasta encontrar un quiosco a las afueras de lo que parecía una casa, este era el control y punto de información. Muy pocos turistas entran por este sector porque la señorita encargada por poco y no se da cuenta que estábamos caminando por ese sendero. Como ecuatorianos, y siendo de la Comunidad Andina de Naciones, lo que nos hace pueblos hermanos, pagamos tarifa de locales. Bingo! Algo-algo te dan información, o desinformación en este punto de control, pero ya sabemos que no hay que confiarse y tomar como verdad todo lo que te dicen por aquí, más aun de una funcionaria de la concesión Tayrona que a parte de perpleja de ver viajeros no tenía pinta alguna de haber realizado el recorrido que tomaríamos. De todas formas nos perdimos, o no, hasta ahora no lo decidimos, ya averiguarán porque.

20171218_165344

Un lindo camino sube y baja dentro el Parque Nacional Natural Tayrona que conlleva hasta Pueblito, y desde ahí sube y baja hasta llegar a Cabo San Juan del Guía, el punto más turístico del parque. Nosotros llegamos a la Ensenada Bocas del Saco y Playa Nudista sin querer queriendo.

20171218_165510

Un gran bosque te da la bienvenida a este territorio sagrado. Tripeamos tanto el sendero y el bosque que de alguna forma perdimos la senda porque las direcciones que nos dio la señorita funcionaria en la entrada no coincidían. Esto no nos pareció raro en lo absoluto. Cargábamos solo equipo esencial y limitado para poder aprovechar al máximo e intensamente esta experiencia tan esperada. Unas mandarinas que cosechamos y recogimos en el camino nos hidrataron y alimentaron cuando oscurecía y nos dimos cuenta que estábamos fuera del chaquiñán. Nunca llegamos ni pasamos cerca de Pueblito, eso es lo que creemos ya que nunca pudimos comprender donde fue que nos perdimos. Ese rato nuestro objetivo cambió, teníamos que llegar a Cabo.

20171218_170502

Algo-algo se podía identificar una trocha, pero con luz ya solo de linterna se perdía fácilmente. En retrospección fue lo mejor que nos pudo pasar. Esquivamos el camino (si había uno) compartiendo solo una linterna, y esto nos puso a prueba en todo nivel como pareja, que guiados por los rugidos de monos aulladores y el crujir del mar, lograron que la llegada a la playa fuera un momento único y de luna de miel. Extasiados por estar en el mar entre un magnífico bosque, arena coralina y rocas gigantes, un burbujeo de plancton luminiscentes que parecía estrellas fugaces nos recibían. Solo pudimos llorar de alegría y agradecer por el grandioso día que tuvimos. El momento dictaba reflexión y espiritualidad. Decidimos pedirle permiso a la Pacha para que nos permita entrar en territorio sagrado, y para que nos guie a un destino seguro.

20171218_193749

Sin saber donde mismo estábamos, creíamos que habíamos llegado ya a Cabo San Juan del Guía, pero no existía rastro alguno de ninguna infraestructura ni de ningún turista. Completamente a oscuras, ya que la linterna no servía prácticamente de nada ya que la brisa y el mar levantaban una sábana de agua que no permitía ver mas allá de 1 metro, caminamos de punta a punta en esa playa con una marea brava y que a cada minuto se comía mas arena. Estábamos anonadados, como se dice en el coloquial quiteño, pero también asustados. La exploración por la playa dio resultado, encontramos el único cartel que ya erosionado por el clima advertía en como 5 idiomas que esta playa se había tragado a más de 100 turistas y que no seamos parte de las estadísticas.

20171218_191247

One thought on “Tayrona Parte 1, La llegada

Add yours

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

Connecting to %s

Blog at WordPress.com.

Up ↑

%d bloggers like this: